El peso del sol de Miami y una mesa prohibida
El peso del sol de Miami y una mesa prohibida El calor de las cuatro de la tarde en Hialeah, Miami, no da tregua. El asfalto quema y el aire acondicionado de los viejos sedanes apenas sopla aire tibio. Mateo cruzó la puerta de la casa familiar arrastrando los zapatos. Tenía las manos ásperas, manchadas…